Papel del QFB en la inocuidad alimentaria
El profesional clave en el control sanitario y los factores de riesgo que supervisa.
El Químico Farmacobiólogo desempeña un papel fundamental en la prevención, detección y control de riesgos sanitarios, especialmente en productos lácteos.
Formación y análisis
Con formación en microbiología, bromatología y análisis clínicos, analiza muestras, identifica microorganismos patógenos, detecta contaminaciones y verifica el cumplimiento de normas.
Supervisión de procesos
Supervisa prácticas de higiene, manipulación, limpieza y desinfección de superficies, equipos y utensilios, y verifica que el personal siga protocolos para evitar contaminación cruzada.
Control en supermercados
Actúa como uno de los últimos puntos de control antes de que el alimento llegue al consumidor:
- Verificar la temperatura adecuada de refrigeración.
- Revisar el estado físico de envases y empaques.
- Supervisar fechas de caducidad.
- Aplicar el principio PEPS (Primeras Entradas, Primeras Salidas).
El método PEPS permite que los productos con fecha de vencimiento más próxima sean los primeros en venderse, evitando pérdidas por descomposición y reduciendo el riesgo de productos caducados en anaquel.
Gestión de riesgos
Realiza pruebas de laboratorio e interpreta resultados para asegurar el cumplimiento de los límites microbiológicos y químicos, y participa en trazabilidad, auditorías sanitarias y control de calidad.
Importancia de su labor
La participación del QFB es esencial para proteger la salud pública, prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y garantizar que los consumidores reciban productos seguros y de buena calidad.
Buenas Prácticas de Manufactura (BPM)
Las BPM son medidas básicas de higiene aplicadas durante la producción y manejo de alimentos para prevenir contaminaciones. Incluyen acciones como:
- Lavado adecuado de manos
- Uso correcto de uniformes
- Limpieza de equipos
- Manejo higiénico de alimentos
- Desinfección de superficies
Las BPM ayudan a mantener condiciones sanitarias adecuadas durante todo el proceso de comercialización de productos lácteos.
Sistema HACCP
De acuerdo con la FAO (2020), el sistema HACCP permite identificar riesgos y puntos críticos dentro de la producción alimentaria para prevenir contaminaciones.
Este sistema es utilizado en la industria alimentaria para detectar posibles peligros antes de que los productos lleguen al consumidor. El cumplimiento de estas normas ayuda a prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y garantiza productos seguros para el consumidor.
El QFB participa activamente en la aplicación de estos sistemas mediante inspecciones, monitoreo y supervisión sanitaria.
Factores que afectan la inocuidad
Diversos factores pueden comprometer la seguridad de los lácteos en los supermercados; el QFB participa activamente en su prevención y supervisión.
Contaminación cruzada
Ocurre cuando los alimentos entran en contacto con superficies, utensilios o productos contaminados, durante el almacenamiento, transporte o manipulación. La limpieza y desinfección adecuadas reducen este riesgo.
Ruptura de la cadena de frío
Mantener temperaturas adecuadas es fundamental (OMS, 2022). Cuando los lácteos no permanecen refrigerados, aumenta el riesgo de deterioro y contaminación. El monitoreo constante de temperaturas es una función importante del QFB.
Control de plagas
Insectos o roedores pueden contaminar alimentos y transmitir patógenos; por ello se implementan programas de limpieza, fumigación y monitoreo.
Manejo del personal
La falta de higiene del personal puede provocar contaminación; el QFB capacita al personal en prácticas adecuadas de higiene y manipulación.
Trazabilidad de productos
Permite identificar el origen y recorrido de un producto ante un problema sanitario (FAO, 2020), facilitando el retiro rápido de productos contaminados y protegiendo a los consumidores.